El sector de la carrocería ha cerrado los seis primeros meses de 2025 con un incremento del 8% en su facturación, según datos de Solera y CONEPA. El resultado es positivo en un contexto en el que el número total de reparaciones ha caído un 4%, lo que confirma una tendencia ya detectada en 2024: menos intervenciones, pero de mayor valor económico.
Este comportamiento se explica por dos grandes factores: el encarecimiento de los recambios, con un aumento del 18% respecto al año pasado, y el crecimiento de las reparaciones de alto importe, cada vez más habituales en los talleres.
Subida de costes: piezas y mano de obra
El alza de los precios no solo afecta a los recambios. La mano de obra especializada en chapa se encareció un 9%, mientras que en pintura la subida fue del 4%. Estas cifras impactan directamente en el coste medio de las reparaciones: en el primer semestre del año, cada intervención alcanzó de media los 1.482 euros, con un coste por hora de 43,1 euros.
En cuanto al tiempo invertido, la media por operación se situó en 7 horas de trabajos de chapa y 4 horas de pintura. Esta combinación de precios más altos y reparaciones más largas explica gran parte del crecimiento de la facturación, pese a que el volumen de coches en taller es menor.
Las reparaciones de alto importe marcan la diferencia
Uno de los aspectos más llamativos del informe es el crecimiento de las reparaciones de gran valor económico. Las operaciones que superan los 3.000 euros aumentaron un 6%, las de más de 5.000 euros un 12,7% y aquellas que sobrepasan los 10.000 euros se dispararon un 28,8%.
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Este fenómeno refleja una realidad: los vehículos son cada vez más complejos, con tecnologías avanzadas en seguridad, conectividad y electrificación. Un siniestro en un coche moderno no se limita a reparar chapa y pintura, sino que suele implicar sensores, radares, sistemas de asistencia y piezas de alto coste.
En consecuencia, las aseguradoras y los talleres deben adaptarse a intervenciones mucho más técnicas, en las que la inversión en formación y equipamiento es clave para poder dar respuesta a estas nuevas necesidades.
Talleres en red frente a independientes
El estudio también pone de relieve diferencias notables entre los modelos de negocio. Los talleres en red han incrementado su facturación un 10%, frente al 8% de los independientes. No obstante, el descenso en el número de reparaciones ha sido mayor en los talleres integrados en redes (-8%) que en los independientes (-3%).
Esta divergencia puede explicarse por la gestión de siniestros y la relación con aseguradoras. Los talleres en red suelen concentrar reparaciones de mayor importe, pero también dependen más de acuerdos comerciales que limitan su volumen de entrada. Por su parte, los independientes mantienen una clientela más estable y flexible, aunque con menor capacidad para atraer grandes operaciones.
Reparabilidad: un indicador de sostenibilidad
La reparabilidad, entendida como la proporción de piezas reparadas frente a las sustituidas, se ha convertido en un indicador clave tanto económico como medioambiental.
Según los datos, los talleres independientes reparan de media 2 piezas por operación y sustituyen 4,9. En cambio, los talleres en red sustituyen una media de 6,7 piezas por intervención.
Estas diferencias reflejan estrategias distintas: mientras que los independientes apuestan más por la reparación –lo que reduce costes y genera un impacto positivo en sostenibilidad–, los talleres en red tienden a reemplazar más componentes, posiblemente por criterios de estandarización y rapidez en la gestión de siniestros.
Factores que explican la transformación del sector
Más allá de los números, hay elementos de fondo que ayudan a entender este cambio en la carrocería:
Parque móvil envejecido
Los vehículos con más de 10 años suponen ya más del 60% del total en España. Esto provoca siniestros más graves y reparaciones menos rentables, pero también abre oportunidades en operaciones de alto importe cuando se trata de vehículos más nuevos asegurados a todo riesgo.
Escasez de mano de obra
La falta de profesionales cualificados sigue siendo un reto para muchos talleres. De hecho, asociaciones del sector han empezado a acordar la incorporación de mano de obra extranjera para cubrir la demanda.
Digitalización y nuevas tecnologías
La llegada de coches eléctricos y sistemas ADAS obliga a invertir en formación y equipos específicos. El taller que no se adapte corre el riesgo de quedarse fuera del mercado de reparaciones de alta complejidad.
Exigencias medioambientales
Cada vez más aseguradoras y clientes valoran la sostenibilidad en los procesos, lo que potencia la tendencia hacia la reparabilidad y la eficiencia energética en los talleres.
¿Cómo impacta esto en talleres y clientes?
Para los clientes, estas cifras se traducen en reparaciones más caras, lo que a menudo se refleja en el precio de las pólizas y en un mayor número de vehículos que se declaran siniestro total por no compensar la reparación.
Para los talleres, en cambio, supone un escenario de mayor rentabilidad por operación, aunque con más incertidumbre en la carga de trabajo. La clave estará en encontrar un equilibrio: invertir en tecnología y formación, pero también mantener la confianza del cliente con una gestión transparente y eficaz.
En definitiva, los datos del primer semestre de 2025 muestran un sector de la carrocería que sabe adaptarse a las circunstancias. Pese a reparar menos vehículos, los talleres han conseguido crecer en facturación gracias al aumento de costes y a la consolidación de reparaciones de alto valor.
La tendencia es clara: los talleres tendrán que convivir con menos volumen y más complejidad, con el reto añadido de la sostenibilidad y la digitalización. Quien logre equilibrar rentabilidad, eficiencia y calidad de servicio, será quien lidere esta nueva etapa.
La carrocería en España se encuentra en plena transformación: menos chapa, más tecnología, y un camino abierto hacia un modelo de negocio donde la innovación y la profesionalización serán la clave para seguir creciendo.




